Muchas veces me toca escuchar a contribuyentes que me dicen que su contador les dijo que no se podría hacer cierto movimiento o cierta cuestión, cuando la realidad es que sí se puede pero probablemente no le convenga al empresario.
Es importante que, como asesores fiscales, sepamos diferenciar esas dos frases, ya que nuestro trabajo no es tomar decisiones por el contribuyente, sino explicarle con detalle las opciones que tiene y el será el encargado de tomar la mejor decisión.
En lo que a mi concierne, siempre me gusta presentarle al empresario dos o tres opciones viables a su problema, y dejarle a él la decisión. Claramente que mi trabajo es detallar lo más posible esas opciones para que tenga claridad de las consecuencias que habrá con cada una, porque debemos de saber que en temas fiscales no hay opción perfecta, simplemente son opciones y todas tendrán pros y contras.
Recuerda que tu no eres socio del negocio, si bien debe importarte que le vaya bien al negocio, tu debes ser un tanto imparcial para que las decisiones que se tomen estén siempre apegadas a derecho y buscando lo mejor para la empresa.
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