Sabemos que los dividendos son las utilidades netas de las empresas que serán repartidas a los socios de las mismas.
Sin embargo, es importante que antes de hacer un reparto, se analice la situación financiera y fiscal de la empresa, para que se tenga la solvencia y liquidez para poder realizar dicha erogación.
Primero financieramente deberemos revisar si la empresa pudiera retirar ese dinero sin que afecte su flujo de caja y claro que para eso necesitamos indicadores financieros reales.
Después analicemos el impacto fiscal, ya que muchas veces, al retirar estos fondos de la empresa se quedan sin recursos para seguir haciendo inversiones o gastos, con lo que disminuyen las deducciones y por ende es probable que el impuesto sea mayor para ese año.
Incluso hay veces que por pagar dividendos las empresas toman dinero del propio flujo operativo de la empresa, lo que claramente generará un ISR por pagar ya que se le están quitando recursos que serían usados para realizar gastos deducibles para la empresa.
Por eso siempre que vayas a realizar el pago de dividendos revisa con lupa la salud financiera de la empresa para no comprometer dinero de más y no dejar ahorcada a la empresa con sus recursos.
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