Me ha tocado escuchar varias veces a empresarios que se quejan del servicio de sus contadores, ya que no tienen certeza de cuánto voy a pagar de impuestos al mes siguiente. Literalmente se están tronando los dedos el día 15 o 16 del mes esperando el correo del contador para que les diga cuánto van a pagar de impuestos, no sabiendo si van a ser $5 o $50,000.
Esto claramente no debe suceder, ya que los impuestos no son azarosos. Tienen una metodología clara de cálculo y ciertamente se pueden ir proyectando desde el mes anterior para saber desde el día 31 cuanto voy a pagar el día 17 del mes siguiente.
Te explico un poco cómo funcionan.
Tenemos básicamente 3 tipos de impuestos, ISR, IVA y retenciones.
Respecto al primero, dependerá completamente de tu régimen. Tenemos por un lado las personas morales del régimen general que tiene un coeficiente de utilidad ya establecido, que es factor que tenemos para todo el año. Ese factor nos va a decir cuánto pagaré por ISR el mes siguiente. Si mi coeficiente de utilidad es de 0.10, significa que cada mes voy a multiplicar mis ventas facturadas por 0.10 y después por el 30% de ISR. Por lo tanto, al día 31 del mes, yo ya se cuanto facturé en ese mes, basta que lo multiplique por 0.10 y luego por 30% para saber cuanto pagaré de ISR al mes siguiente.
En el caso de personas físicas con actividad empresarial y persona moral RESICO es un poco más complejo, ya que para calcular el ISR ella si requieren saber de sus ingresos cobrados y sus gastos pagados. Con ellas es importante llevar un control diario básico, literalmente un Excel, con los ingresos y gastos que se van pagando de la empresa. Sumas los ingresos cobrados, le restas los gastos pagados, y a la diferencia pagaría el 30% en caso de persona moral o aplicar la tarifa en caso de persona física.
Para el tema del IVA es similar al ejemplo anterior. Como el IVA es un impuesto que es por flujo, necesito saber los ingresos que cobré con IVA y los gastos que pagué con IVA, para conocer el IVA a cargo o a favor. Pero de igual manera, es fácil si llevo un control diario en un Excel sobre estos montos.
Para el caso de las retenciones, hay de dos tipos, las que le hago a mis trabajadores y la que le hago a algunos proveedores. En el caso de las primeras, normalmente es muy similar el monto que pago de nómina cada mes, por lo tanto, puedo establecer un rango normal de pago de retenciones por salarios, que se puede mover un poco hacia arriba o hacia abajo por las variaciones, pero me sirve bastante tener un parámetro.
En el caso de las retenciones de ISR e IVA que le hago a proveedores, es un poco más complejo, ya que algunas veces el pago que le hace al proveedor es de un servicio único que se hizo y no se volverá a hacer.
Hay otro tipo de retenciones de arrendatarios, que también normalmente son muy lineales. Si quien me renta el inmueble es una persona física, el monto de las retenciones normalmente es el mismo cada mes, ya que la renta normalmente es la misma cada mes, por lo que también lo puedo saber desde antes.
Aquí es claro que el control administrativo es fundamental para poder conocer estos datos, si aun no lo haces, platica con tu contador para comenzar a implementarlo y no te tomen por sorpresa el monto que debes de pagar.
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