Escisión de sociedades: separar también es estrategia


Cuando hablamos de crecimiento empresarial, normalmente pensamos en crear nuevas empresas, comprar activos, abrir sucursales o incorporar nuevos socios.

Pero pocas veces pensamos en lo contrario, dividir una empresa, y precisamente para eso existe la escisión.

De manera sencilla, una escisión consiste en que una sociedad transmita una parte o la totalidad de sus activos, pasivos y capital a una o varias sociedades. Si transmite solamente una parte, la empresa original continúa existiendo o si transmite la totalidad de su patrimonio, puede extinguirse y dividir su operación entre dos o más sociedades.

Pero ¿para qué alguien querría hacer esto?

Porque tener todo dentro de una misma empresa no siempre es lo más conveniente. Imagina una sociedad que tiene tres líneas de negocio completamente diferentes: comercialización, arrendamiento de inmuebles y prestación de servicios. Durante años pudo funcionar perfectamente bajo una sola empresa. El problema aparece cuando crece; cada actividad tiene diferentes riesgos, activos, márgenes, socios, necesidades de inversión e incluso posibles compradores.

En ese momento, separar puede ser más estratégico que mantener todo junto.

Una escisión puede utilizarse, por ejemplo, para separar diferentes líneas de negocio, crear sociedades filiales o incluso dividir determinadas actividades cuando existen distintos intereses entre los socios.

Porque una decisión no debería realizarse simplemente porque jurídicamente es posible. Primero debemos preguntarnos:

¿Qué queremos lograr con ella? Separar riesgos, dividir unidades de negocio, facilitar la entrada o salida de inversionistas, preparar la venta de alguna división, ordenar el patrimonio empresarial o simplemente tener una estructura corporativa que tenga mayor sentido frente a la realidad actual de la empresa.

Hay que determinar exactamente qué activos y pasivos se transmitirán, analizar las obligaciones con acreedores, revisar los efectos sobre los socios y cumplir con todo el procedimiento corporativo correspondiente.

Por eso una escisión debe analizarse desde diferentes perspectivas: legal, fiscal, financiera y patrimonial.

Primero entendemos el negocio, después identificamos los riesgos y objetivos y finalmente diseñamos la estructura.

Cuando una empresa ha crecido, tiene diferentes actividades o concentra demasiado patrimonio y riesgo dentro de una sola sociedad, dividir correctamente puede ser mucho más estratégico que seguir acumulándolo todo en el mismo lugar.

Al final, una buena estructura empresarial no es la que tiene más sociedades, es la que tiene una razón para cada una.

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CÉSAR RAMIREZ

El socio director de nuestra firma es César Ramírez, quien es Licenciado en Derecho, Licenciado en Contaduría y Maestro en Impuestos por la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas. En los 3 programas obtuvo el mejor promedio de su generación y en la Licenciatura en Contaduría obtuvo una mención especial por haber obtenido un promedio de 10. Se ha desempeñado a lo largo de más de 10 años en ayudar a las empresas a optimizar su carga fiscal siempre en el marco de la Ley. Actualmente imparte cursos en la academia propia de la firma “Estratega Fiscal”.

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